domingo, 28 de noviembre de 2010

Para Antonio Beneyto (a quien ya no veo ni veré más seguramente)

Le vieron llover lágrimas al cielo de sus sueños los mendigos, las putas, los suicidados y los fantasmas que iban a caballo, silenciosos, como don Segundo Sombra. Le vieron entre libros viejos, borrosos, despintados, mirando un hemisferio de dudas bondadosas y un mundo de soldatitos de plomo desplomados al suelo por disparos de angustia o balazos de frío.
Le vieron llover lágrimas al cielo los suicidados, los inventores de la soledad sin epitafios. Le vieron entre libros desmembrados y cartas azules como heridas de ausencia, creando un humanísimo desdén y un poema por su propia mano meneado.
Le vieron llover lágrimas las calles como si Nerval habitara en su pensamiento y fuera la muerte sólo una mirada sin ángulos ni vértices a los adentros del olvido absoluto.

jueves, 25 de noviembre de 2010

R.L. Stevenson

No pido riquezas ni esperanzas, ni amor ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.
De improviso la ceniza avanza
por un paisaje quemado, mientras
un niño contempla el mundo
con los ojos aún bellos de la infancia,
aunque sienta en el corazón, huracanado,
el zumbido letal de mil promesas/ falsas.
De improviso arrinconados todos
los sueños del pasado, espera un niño
que vengan los difuntos a jugar/ de nuevo
con palabras nunca antes pronunciadas.
De improviso se han extinguido mariposas,
osos, leones, abejas y elefantes,
y el niño sigue, ciego, buscando el arco iris
para pintar de luz soñada el horizonte.

martes, 16 de noviembre de 2010

Madrid esta mañana amanecido
como se funde la música con el silencio.
Madrid esta mañana deslumbrado
cuando de Sol al Prado se derrama
la luz y se pintan de verde los recuerdos.
Madrid esta mañana que la tinta
espumea y nada se queda en el tintero,
sobre las hojas de otoño donde atisba
el caracol su refugio y paseo, y el perro
marca la distancia entre bocado y ladrido.
Madrid esta mañana deslumbrado.
Madrid esta mañana amanecido
como amanecen los pájaros sin dueño.
Siempre ando por tu casa, SOLEDAD, como Pedro por la suya. P.B.M.

de las citas ajenas (J.R.J.)

O no gritar tanto o a las trincheras, León Felipe.

jueves, 11 de noviembre de 2010

Dije en cierta ocasión que no iba a hablar más de política ni de economía ni de justicia, en España. Sin embargo, es difícil no hacerlo estando en este país y escuchando cada día los mismos argumentos consabidos e insustanciales, las mismas entrevistas consentidas y sin sentido, idénticas declaraciones más interesadas que interesantes.
Empezando por la política, que sí me interesa, aunque no quienes viven o malviven de ella o por ella, es increíble contemplar y soportar el ir y venir de tanta medianía y de tantos ideólogos, nacionalistas e intelectuales que no conocen más que a sus padres o a sus adversarios políticos. Entiendan y sepan de una vez que la política la hacen los bancos, el europeo, el internacional o el de debajo de su casa, que las crisis las crean o las inventan los bancos, ellos las patrocinan y ellos las financian. Y que las burbujas inmobiliarias o de cualquier otro tipo las inflan los bancos, con la anuencia y la complicidad, por interés, de los estados. Sobre todo, de los estados democráticos que son quienes adoran y creen en el libre mercado y en las mayorías, aunque las mayorías sean tan estúpidas como incultas, tan vulgares como faltas de calidad. Tanto, que a estas democracias hijas de la estulticia, se les podría aplicar con acierto aquella máxima anarquista: "Come mierda porque un millón de moscas no pueden equivocarse".
En cuanto supiéramos quienes inventaron la crisis y el porqué, sabríamos contra quienes estar y para qué. Por eso, jamás nos lo dirán.
En lo referente a la economía, piensen, por ejemplo, en los sueldos de los españoles y en los precios de los alquileres en España. Háganse a la idea de por qué somo un país con tanto desempleo y tantos beneficios en sus grandes empresas. Pregunten a quienes pueden contestar por qué media España está hipotecada y la otra media deseando hipotecarse. Averigüen de dónde provienen los ingresos del Estado y a dónde van sus gastos. y ,en fin, tengan el valor, la osadía y la desfachatez incluso de pensar por sí mismos y decir lo que les venga en gana, si es que saben decirlo. Ah, y otra cosa, observen cómo visten banqueros, abogados, agentes de la propiedad, notarios y agentes inmobiliarios. Visten tan bien como mal actúan. Sería estupendo preguntase por qué.
Hablando ya de la justicia, qué espectáculo los apoyos y diatribas al Sr. Garzón, que no es sino un magistrado mediocre, según mi criterio, y una persona con ansias de notoriedad, protagonismo y poder. Y mejor olvidar al Sr. Bermejo, un ex ministro tan inútil como inusitado, o al Sr. Mena, un ex fiscal tan partidista como partidario de hacer lo que él convenía y no lo convenido por la Ley. Mucho peor sería referirse a determinados procedimientos, sedes judiciales, secretarías y otras instituciones relacionadas, porque no haría falta profundizar mucho para descubrir hechos y sacar conclusiones verdaderamente alarmantes e inconcebibles en un estado tan democrático como el nuestro. Pueden imaginar las fiscalías de menores, los juzgados de violencia de género, los registros civiles o los juzgados de guardia; o mejor, visítenlos, vayan a verlos.
Sé que hablar de esto no es ni politicamente correcto ni ilustrativo para casi nadie, por lo cual prometo desde ahora no volver a hacerlo al menos en unos años, salvo que me obliguen las circunstancias o los circunstanciados.

del libro Poemas DES/NOMBRADOS

Si tuviera o hubiese tenido
la plebeyez de Pietro Antino
la clase de Petrarca
el desamparo de Pessoa
la locura de Parmigianino
la tristeza de Picasso
la bondad de Píndaro
el corazón de Plutarco
la desgracia de Príamo
y la soledad de Pedro Páramo,
qué nombre sería el mío.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

A Li Po

Dicen que un poeta se ahogó
por atrapar la luna en un río.
Pero yo os digo que todos los poetas
han muerto de lo mismo.

A Julio Cortázar

Tenía los ojos redondos como las vocales que los niños
imaginan
y unos dedos largos y delgados, con la esperanza
de capturar con ellos las palabras musicales.
Se sabia de memoria los cuentos que escribía,
menos aquella muerte, la de la sangre con anemia,
porque enfermó de poesía cuando niño
y ya no le cundieron más las cosas de este mundo.
Cual muñeco de alambre, barro y terciopelo,
sólo se alimentaba con los sueños del alma
y del sonido de los cuerpos. Padecía
tal vez por eso de flacura como Don Quijote,
y como los pájaros, era menos figua que vuelo.

Tenía los ojos redondos como el silencio que los niños
pintan.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Noviembre en tu nombre escrito,
noviembre en mis entrañas,
noviembre piedra del alma,
mes de la quietud y del misterio.
Ya están aquí las caracolas azules,
los hipocampos de ámbar;
regresaron las nubes más amadas
del poeta, junto con las mujeres
que no fueron jamás vistas.
Noviembre dibujado en tus sombras,
noviembre entre las manos desnudas,
cicatriz que ninguna herida tuvo,
mes del adiós y de la calma.
Noviembre en tu nombre escrito,
noviembre en mis entrañas.